Sello de Oro 45, uno de los primeros establecimientos frigoríficos de la argentina,
suma tres generaciones dedicadas a la producción de fiambres con sello de calidad.

Desde hace ochenta años elaboramos con minuciosidad, paciencia y orgullo, fiambres cocidos, salazones crudas, salazones cocidas y en especial una amplia variedad de embutidos secos.

El equilibrio de sabor reconocido en nuestros productos es el resultado de un proceso de elaboración que combina; tradición artesanal, una cuidadosa selección de las materias primas, un riguroso control de los procesos de elaboración y la atención permanente de la seguridad alimentaria.

Nuestra planta de elaboración cuenta con secaderos automáticos con tecnología de avanzada que garantizan calidad constante en los procesos de estacionado y maduración que supera los estándares de calidad más exigentes.

Este criterio de calidad va más allá del producto terminado. La atención comercial y un particular concepto de servicio, se corresponden con nuestro respeto por el consumidor.

La sólida posición en el mercado nacional se extiende desde hace más de cinco años a otros países a donde exportamos nuestros productos.